– Propuesta de lectura: «Apegos feroces», de Vivian Gornick.
Libro

Gornick, una mujer madura, camina con su madre, ya anciana, por las calles de Manhattan, y en el transcurso de esos paseos llenos de reproches, de recuerdos y complicidades, va desgranando el relato de la lucha de una hija por encontrar su propio lugar en el mundo. Desde muy temprano, Gornick se ve influenciada por dos modelos femeninos muy distintos: uno, el de su madre; el otro, el de Nettie. Ambas, figuras protagónicas en el mundo plagado de mujeres que es su entorno, representan modelos que la joven Gornick ansía y detesta encarnar, y que determinarán su relación con los hombres, el trabajo y otras mujeres durante el resto de su vida.
El libro fue publicado en inglés en 1996 pero no fue traducido al español hasta 2019. Está considerado como un clásico del memorialismo estadounidense. En la obra reconstruye su infancia en un bloque de viviendas de familias judías en el Bronx junto a dos viudas: su madre, cuya temprana pérdida de su esposo la sume en un interminable y amargo duelo; y Nettie, la vecina, quien al quedarse sola toma el camino contrario y encuentra en el sexo su coto de poder. Estos recuerdos infantiles se intercalan con duras discusiones entre una Gornick adulta y su progenitora que mantienen durante sus paseos semanales por Manhattan.1
«El movimiento feminista de los años setenta ejerció una gran influencia. Nos llevó a miles de mujeres a pensar cómo nos habíamos convertido en lo que éramos, y aquello nos condujo inmediatamente a nuestras madres. Fuimos las primeras en emprender esa búsqueda existencial y analítica» explica Gornick.
